Te llamamos

GRATIS

Instrucción 1/2009, de la Secretaría de Estado de Seguridad sobre actuación policial ante la desaparición de menores de edad y otras desapariciones de alto riesgo

Las desapariciones de personas, principalmente las de menores de edad, constituyen una preocupación social de primer orden, como lo demuestran tanto la capacidad de movilización ciudadana que de forma espontánea han venido generando los casos más dramáticos padecidos en los últimos años, como su exhaustivo seguimiento por los medios de comunicación.

Junto con estos casos de amplia difusión pública, se producen todos los años otros menos conocidos pero no por ello menos relevantes desde el punto de vista humano y policial y que implican un esfuerzo muy importante de investigación por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Se ha considerado muy conveniente recopilar, de la difícil experiencia de todos estos casos, conclusiones serenas que nos permitan mejorar nuestra preparación ante estas situaciones, agilizar nuestra capacidad de respuesta (en el conocimiento de que las actuaciones desarrolladas en las primeras horas de desaparición son cruciales para el trabajo policial) e incrementar la eficacia de las investigaciones, sin olvidar, en ningún momento, el delicado componente humano del problema y la necesaria conciliación de los intereses de la investigación con el derecho de los familiares a estar informados.


En este contexto, el Ministerio del Interior ha promovido la creación de una Base de Datos de Personas Desaparecidas y Cadáveres sin Identificar, en cuyo desarrollo están colaborando activamente, junto al Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil, la Ertzantza, los Mossos d’Esquadra y la Policía Foral de Navarra, y que permitirá el cotejo automático de los datos del desaparecido con los de los cadáveres encontrados que todavía no hayan podido ser identificados, lo que constituirá sin duda una herramienta fundamental para la resolución de muchos casos de desapariciones.


Pero junto con los nuevos instrumentos tecnológicos, siguen siendo fundamentales otros dirigidos a normalizar y protocolarizar la actividad policial, adaptándola a las circunstancias de cada caso, así como el desarrollo de nuevas medidas de cooperación, tanto entre los distintos Cuerpos Policiales como entre las Administraciones Públicas y otras organizaciones de carácter público o privado, como son los medios de comunicación, cuya participación resulta imprescindible para la eventual difusión, cuando resulte oportuno a los intereses de la investigación, de avisos, alertas o peticiones de colaboración a la población.

 
Para ello, España ha venido trabajando activamente en el seno de la Unión Europea, en cuyo Consejo de Justicia y Asuntos de Interior celebrado el 27 y 28 de noviembre de 2008, se acordó instar a los Estados miembros a introducir y desarrollar mecanismos nacionales de alerta para el público en general en caso de secuestro de menores, así como a establecer modalidades de aplicación a escala nacional que permitan una activación transfronteriza de los sistemas nacionales.

 
A tal efecto, desde la Secretaría de Estado de Seguridad se trabaja ya en el diseño de un “Sistema de Alerta por Desaparición de Alto Riesgo” (SADAR) que, cuando esté operativo, permitirá, a requerimiento de los responsables de la investigación policial la emisión, a través de los medios de comunicación, de alertas y llamamientos de colaboración a la población en los casos de desapariciones de alto riesgo en los que tal mecanismo se considere necesario.

 
Asimismo, en cumplimiento de la Decisión de la Comisión Europea de 15 de febrero de 2007, se va a proceder a la asignación del número telefónico 116000 para la prestación del servicio con fines sociales denominado “Línea directa para casos de niños desaparecidos”, que estará coordinado con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para transferir de inmediato las llamadas de denuncia por desaparición que reciba, así como cualquier información relevante para las investigaciones.

Por todo lo anterior, conforme a las atribuciones que me confiere el Real Decreto 1181/2008, de 11 de julio, he acordado dictar las siguientes:

 
INSTRUCCIONES:


PRIMERA.– Ámbito de aplicación.

La presente Instrucción es de aplicación a la investigación de la desaparición de personas, especialmente las desapariciones de menores de edad y aquellas otras que, aún afectando a mayores de edad, se valoren como de alto riesgo conforme a los criterios y procedimientos que se establecen en la misma.

 
SEGUNDA.– Recepción de la denuncia.

La unidad policial que reciba una denuncia por desaparición cumplimentará de modo inmediato el “Modelo de Denuncia por Persona Desparecida” que figura en la “Base de Datos de Personas Desaparecidas y Cadáveres sin Identificar” de la Secretaría de Estado de Seguridad documento que una vez firmado por el funcionario policial y por el denunciante formará parte del Atestado que se remita a la Autoridad Judicial.

 
TERCERA.– Actuaciones policiales inmediatas.


1.– La denuncia de desaparición se incorporará de modo inmediato a la “Base de Datos de Personas Desaparecidas y Cadáveres sin Identificar”, sistema que realizará el cotejo automático de los datos del desaparecido con los de los cadáveres encontrados que todavía no han podido ser identificados, y que, en caso de posibles coincidencias, emitirá automáticamente alertas a la Unidad de Policía Científica o Criminalística competente.

2.– En todos los casos se procederá a realizar gestiones para la localización del desaparecido, y se trasladarán las notificaciones recibidas a las patrullas de servicio que se considere necesario, así como a las Unidades, Autoridades y Cuerpos policiales estatales, autonómicos y locales con arreglo a los protocolos de comunicación que se tengan establecidos, participando los datos de interés así como las gestiones o precauciones aconsejadas en caso de localización o hallazgo.

3.– Si se presumen indicios de criminalidad, se comunicará inmediatamente la desaparición a la Unidad de Policía Judicial competente del lugar de la denuncia.

4.– Asimismo, se incluirá el correspondiente señalamiento a nivel nacional en la Base de Datos de Señalamientos Nacionales (BDSN) y a nivel internacional en el Sistema de Información de Schengen (SIS).

5.– Por último, se dará cumplimiento a los Tratados o Convenios internacionales suscritos por España en materia de asistencia policial o judicial y que resulten de aplicación.

 
CUARTA.– Determinación de la desaparición como de alto riesgo.

La unidad policial receptora de la denuncia realizará, con carácter inmediato, una primera valoración a partir de las circunstancias puestas de manifiesto en la misma, con objeto de determinar, de modo provisional, si la misma puede considerarse de alto riesgo.

Para realizar esta valoración se tendrán en cuenta los siguientes criterios:

1. La desaparición de un menor de edad se presume siempre de alto riesgo, con independencia de la presunta voluntariedad o no de la misma. Únicamente pueden excluirse de esta regla general aquellos casos excepcionales en los que concurran circunstancias que hagan evidente la voluntariedad de la desaparición, como las fugas de los centros de internamiento o de acogida de menores u otras circunstancias análogas.

2. En el caso de desapariciones de mayores de edad, se valorarán los siguientes factores para calificar la desaparición como de alto riesgo:

a. Con carácter general se descartarán aquellos casos en los que concurran indicios suficientes que permitan hacer sospechar del carácter voluntario de la desaparición tales como:

• Antecedentes de desapariciones o fugas anteriores.

• Manifestación de su intención de irse o comportamientos que puedan indicar tal intención (recogida de documentación, ropa, efectos personales, dinero etc.).

• Existencia evidente de problemas familiares, escolares, laborales, etc.

b. Se tendrán en cuenta, con carácter general, los siguientes factores que pudieran hacer inducir el carácter forzado de la desaparición o la existencia de riesgo para la vida o integridad física del desaparecido.

• Existen indicios de un posible secuestro, retención o extorsión o que permitan suponer que la desaparición ha sido originada por la actividad delictiva de terceros.

• Concurren datos que permitan presumir la existencia de riesgo para la vida o integridad física de la persona desaparecida.

• La ausencia de la persona está en contradicción total con su comportamiento habitual.

• Ausencia de toda explicación posible de la desaparición.

• La persona desaparecida no ha llegado a su destino y no ha dejado ningún mensaje.

• La persona desaparecida no lleva efectos personales, documentación, etc.

• La persona desaparecida ha abandonado su vehículo sin razón aparente.

3.– Aunque no concurran los elementos descritos en los párrafos anteriores, podrá catalogarse la desaparición como de alto riesgo cuando así lo aconsejen determinadas circunstancias personales del desaparecido, tales como:

• La persona desaparecida puede constituir un peligro para la integridad física de terceros (por ejemplo, si es de carácter violento, ha amenazado a terceros, etc.).

• La persona desaparecida presenta una desventaja física o mental, o falta de autonomía (edad avanzada, dificultades de desplazamiento, deficiencias físicas, enfermedad grave, problemas de salud mental,etc.

• La persona desaparecida sigue un tratamiento médico o debe tomar medicamentos que le son vitales.

• La persona desaparecida es víctima de violencia de género, con o sin medidas de protección establecidas.

 
QUINTA.– Ratificación de la declaración de la desaparición como de alto riesgo.

La declaración provisional de la desaparición como de alto riesgo deberá ratificarse, a la mayor brevedad, por la Unidad Central de Policía Judicial competente en cada Cuerpo policial con la que la unidad receptora de la denuncia procederá a contactar de forma inmediata.


SEXTA.– Gestiones extraordinarias de localización e investigación en los casos catalogados como de alto riesgo.

1.– Las Unidades de Policía Judicial del lugar de la denuncia iniciarán de inmediato las tareas de investigación, y con el apoyo de las Unidades de Policía Científica o Criminalística procederán, sin más demora, a la inspección ocular del lugar o lugares relacionados con el caso y elaborarán el oportuno informe sobre personas desaparecidas, además de establecer las directrices del eventual dispositivo de búsqueda.

2.– En el plazo más breve posible, la Unidad de Policía Científica o Criminalística procederá a cumplimentar el “Formulario internacional de obtención de datos sobre persona desaparecida” de la INTERPOL.

3.– En el mismo momento en que la Unidad Central de Policía Judicial correspondiente ratifique la desaparición como de alto riesgo remitirá una alerta al resto de Unidades Centrales declaradas por cada Cuerpo policial como punto de contacto, así como al CEPIC de la Secretaría de Estado de Seguridad y a la Delegación/Subdelegación del Gobierno correspondiente.

4.– Por el CEPIC se dará traslado de la alerta a los puestos fronterizos nacionales y a los Centros de Cooperación Policial y Aduanera.

5.– De igual modo se valorará la conveniencia de emitir una alerta internacional, para lo cual se utilizarán los cauces de cooperación policial internacional existentes.

6.– Cuando las circunstancias lo requieran, y sin perjuicio de las competencias que correspondan a las Comunidades Autónomas con Cuerpos de Policía propios, el Delegado o Subdelegado del Gobierno, junto con el Mando del Cuerpo policial responsable de la investigación, valorará la conveniencia de establecer una célula de seguimiento. En estos casos, y con objeto de prevenir la publicación de información que pueda perjudicar la investigación, se designará un portavoz oficial ante los medios de comunicación y un enlace policial que centralice el contacto con la familia del desaparecido.

7.– Por la mencionada Célula de Seguimiento o, en su defecto, por el Jefe de la Unidad de Policía Judicial responsable de la investigación, se valorará la conveniencia de solicitar la activación del “Sistema de Alerta por Desaparición de Alto Riesgo” (SADAR) con la consiguiente emisión de un aviso de colaboración a la población, con arreglo al procedimiento específico que se establezca para ello, así como su eventual extensión a otros sistemas análogos existentes a nivel internacional.

8.– En todo caso, la Unidad de Policía Judicial responsable de la investigación, de forma periódica, realizará las siguientes gestiones:

• Chequear bases de datos y registros públicos para detectar información o movimientos de la persona desaparecida.

• Contactar con la familia del desaparecido para facilitar y recibir información del caso.


SEPTIMA.– Localización del desaparecido.

Una vez localizada la persona desparecida se procederá a:

• Avisar a sus familiares o persona legitimada que denunció la desaparición.

• Comunicarlo a la Unidad o Cuerpo policial que recibió la denuncia o realizó la investigación.

• El responsable de la investigación notificará el cese de la investigación y lo hará constar en las correspondientes bases de datos.

 
OCTAVA.– Responsables de coordinación y seguimiento de casos de personas desaparecidas.

Cada Cuerpo policial designará una unidad coordinadora a nivel nacional encargada del control y seguimiento de las actuaciones que se practiquen en relación con las personas desaparecidas en su ámbito de competencia, así como unidades responsables a nivel provincial con los siguientes cometidos:

• Coordinar la actuación policial en caso de que se establezcan dispositivos de búsqueda ante la hipótesis de desaparición causada por accidente, pérdida. etc.

• Establecer enlace con otros Cuerpos policiales a efectos de intercambio de información y coordinación de la investigación.

• Verificar que se cumple lo establecido en este Protocolo, en especial lo referente a chequeos periódicos y contactos con las familias de las personas desaparecidas, así como comprobar, analizar y supervisar, como mínimo una vez al año, el grado de cumplimiento de las alertas de investigación y el estado de las denuncias por personas desaparecidas.


NOVENA.– Coordinación con otros Cuerpos Policiales.

Se dará traslado de la presente Instrucción a las Consejerías de Interior de las Comunidades Autónomas de Cataluña, Navarra y País Vasco para su conocimiento, en aras del principio de colaboración entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los Cuerpos de Policía Autonómicos. En las Juntas de Seguridad se promoverá la cooperación mutua y comunicación fluida, fundamentalmente a través de su integración en la Base de Datos de Personas Desaparecidas y Cadáveres sin Identificar.

Los Delegados y Subdelegados del Gobierno velarán para que en las Juntas Locales de Seguridad en las que participen se asegure la cooperación fluida entre los distintos Cuerpos Policiales en todos los aspectos relativos a la investigación y resolución de los casos de personas desaparecidas, tomando nota de las posibles disfunciones que puedan detectarse para su rápida resolución.

 
DECIMA.– Desarrollo del “Sistema de Alerta por Desaparición de Alto Riesgo” (SADAR.)

El Gabinete del Secretario de Estado de Seguridad promoverá el desarrollo de un nuevo “Sistema de Alerta por Desaparición de Alto Riesgo” (SADAR) que permita la difusión, en los casos de desapariciones de alto riesgo en los que resulte necesario, de avisos, alertas o peticiones urgentes de colaboración a la población.

Para ello, realizará las gestiones oportunas ante los medios de comunicación, plataformas tecnológicas, organizaciones o estructuras con capacidad consolidada de transmisión de mensajes a la sociedad para promover la suscripción de los acuerdos y convenios que hagan posible el funcionamiento de dicho Sistema.

El SADAR deberá permitir su activación transfronteriza, para lo cual se establecerán los cauces y mecanismos de cooperación internacional necesarios.

 
UNDECIMA.– Llamadas de denuncia o colaboración al teléfono armonizado 116000 “Línea directa para casos de niños desaparecidos”.

La Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil garantizará la adecuada e inmediata atención de las llamadas de denuncia o colaboración sobre desapariciones de menores que se transfieran a los servicios policiales competentes desde el prestador del servicio telefónico de atención para casos de niños desaparecidos “116000”, una vez sea asignado y entre en funcionamiento.


DUODECIMA.– Desarrollo y medidas transitorias.

Las Direcciones adjuntas Operativas del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil dictarán las instrucciones oportunas para adaptar su organización y procedimientos internos a lo dispuesto en la presente Instrucción.

La Dirección General de Infraestructuras y Material de la Seguridad deberá realizar las actuaciones necesarias para que la Base de Datos de Personas Desaparecidas y Cadáveres sin Identificar esté preparada para iniciar su funcionamiento en el plazo máximo de tres meses desde la entrada en vigor de esta Instrucción, e incorporará además los elementos que permitan:

• Transmisión automática de aquellas desapariciones catalogadas como de alto riesgo a la unidad central de policía judicial que determine cada Cuerpo policial para que proceda a su validación o no.

• Una vez ratificada, en su caso, dicha valoración como de alto riesgo por la unidad central de policía judicial, comunicación automática de las alertas a la Unidad de Policía Científica o Criminalística correspondiente y al resto de unidades centrales de policía judicial.

• Alertas periódicas a las unidades afectadas para la realización de las diferentes gestiones y chequeos previstos en esta Instrucción.

• Control y seguimiento efectivo e individualizado de los casos de desapariciones. En este mismo plazo de tres meses, y en coordinación con la Dirección General de Infraestructuras y Material de la Seguridad, la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil adoptará las medidas oportunas para que se realicen las adaptaciones necesarias en los sistemas informáticos del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil para dar cumplimiento a lo establecido en esta Instrucción en cuanto a adopción del modelo único de denuncia de persona desaparecida, la gestión automática de alertas y avisos de investigación y la comunicación entre los Cuerpos policiales integrados en la Base de Datos de Personas Desaparecidas y Cadáveres sin Identificar.

Asimismo, con carácter transitorio y hasta la efectiva puesta en funcionamiento de la Base de Datos de Personas Desaparecidas y Cadáveres sin Identificar la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil adoptará las medidas provisionales oportunas para garantizar el cumplimiento de las previsiones contenidas en la presente Instrucción, y en concreto en todo lo relativo a medidas de investigación, agilización de plazos de realización de actuaciones comunicaciones internas y externas, así como a la coordinación policial y con otras Administraciones.


DECIMOTERCERA.– Publicación y entrada en vigor.

La presente Instrucción será publicada en la Orden General del Cuerpo Nacional de Policía y en el Boletín Oficial de la Guardia Civil, surtiendo efectos al día siguiente de su completa publicación.

 
DECIMOCUARTA.– Derogación.

Queda derogada la Instrucción número 3/1993, de 20 de abril, de la Secretaría de Estado para la Seguridad, sobre actuación policial con respecto a los menores desaparecidos, y cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo establecido en la presente Instrucción.

 

¿Alguna pregunta?
Estamos a tu disposición. Escríbenos y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible.

sosdesaparecidos@gmail.com

¿Dónde estamos?
Sosdesaparecidos

Caravaca de la Cruz, Murcia


es
en
it
de
fr
pt